jueves, 13 de octubre de 2016

Batman vs Superman


Si miras bien en Google Maps puedes ver que Gotham y Metrópolis hacen frontera. Toda la vida viendo a Batman y Superman y no sabíamos que estas dos ciudades eran el Villarriba y Villabajo de DC; pero en lugar de con Fairy, con superhéroes. Obviamente, "mucha polla en tan poco corral" (San Mateo 14,16) .

La película es escandalosamente larga y, contra todo pronóstico, demasiado enrevesada. El tema principal es que Superman arrasa. Hace y deshace a su antojo, que para eso es el último hijo de Krypton. Si salva a la gente de una gran amenaza, porque los salva; si no hace nada, porque no lo hace. Nunca llueve a gusto de todos, y esto hace mella en el sensible corazón de Clark Kent. De hecho, para el director de la película, Superman es un personaje más temido que amado. Una especie de Don Vito al que hay que besarle la mano no vaya a ser que le de por aplastar vidas.
En cierto modo, no se aleja del espíritu americano: Superman es un inmigrante que nunca fue invitado al país de las barras y estrellas. Un espalda mojada al que no tienen más remedio que reírle las gracias, pero al que de buena gana le deportarían a Guantánamo.

Por otro lado está Batman, el Caballero Oscuro, el Donald Trump enmascarado enarbolando la bandera de las libertades americanas. Mucho habla del peligro que representa Superman para la Humanidad, aunque en realidad ese discurso lo único que pretende es esconder la caca de sus calzoncillos al ver que la silueta del Hombre de Acero hace sombra sobre su piscina. De este modo, comienza una clásica "campaña del terror" para advertir a la población yankee del peligro que supone el arma de destrucción masiva que esconde Superman bajo sus calzones.

Aquí entra en juego Lex Luthor, el enchepado imitador del Joker que se encarga de crear la chispa necesaria para que nuestros dos héroes se torteen. Ahora llega el dilema: ¿No es Batman un mindundi al lado del Hombre de Acero? Sí, si lo es. Por eso Batman no va a pelo al combate. Haciendo caso al consejo español universal de "coge un palo o algo", se planta delante de Superman con una buena estaca. Una estaca de kryptonita.

Obviamente esta pelea no da para mucho. Hostia para arriba, hostia para abajo, no queda bien que nadie mate a nadie. Pero como alguien tiene que morir, casualmente por allí pasaba a comprar tabaco un monstruo aterrador. Mal día para salir de casa. Superman y Batman dejan de lado sus rencillas y unen fuerzas para, junto con la ayuda de Xena, la Princesa Guerrera, que también pasaba por allí, meterle una solfa de catálogo a nuestro querido monstruo random. 

Batman y Superman hacen las paces y se besan en la boca mientras Wonder Woman mira.
No en serio, Superman se muere.

Lo mejor: Bruce Wayne descubre que entre nosotros viven superhéroes camuflados. Wonder Woman está de cajera en un Mercadona, Aquaman es registrador de la propiedad... Todos esperando su turno para que DC llame a sus puertas y rodar una peli.
Lo peor: No es Xena, es Wonder Woman.
Conclusión: Superman muere, sí. Pero de soslayo, como mueren Jon Nieve, Jesucristo o Goku.


viernes, 29 de abril de 2016

El Renacido


Echemos la vista atrás. Una vez reposado el éxito de El Renacido, Leo y su Oscar, vamos a reflexionar sobre la película que ha marcado un antes y un después en la historia de las estatuillas doradas. Acercaos conmigo y golpeemos con un palo el cadáver de DiCaprio.

La historia de Hugh Glass, el Renacido, es el ejemplo claro de "nadar para ahogarse en la orilla". El nivel de penurias jamás compensará el objetivo final. La película, a grandes rasgos, es que le dejan tirado a su suerte y medio moribundo, pero él se empeña en vivir para cobrarse su venganza. Ahora bien, visto los acontecimientos, le hubiese salido casi a cuenta morirse.
Voy a sacar la balanza Penurias - Logros.

Penurias
Posiblemente se me olviden algunas, y es que dos horas y media dan para mucha agonía.
La principal penuria y la que desencadena los acontecimientos es que le ataca un oso. No una, sino dos veces y con saña. Está claro que se te tiene que aparecer la Virgen para que no te quite de fumar. Pero ahí está la gracia, sobrevive. Vale, lo paso por alto.
Especial Humor Amarillo para nuestro moribundo amigo:
Le entierran vivo, le abandonan a sus suerte bajo cero, renace, se arrastra para llorar junto al cadáver de su hijo recién asesinado, semicongelación, se arrastra hasta un riachuelo a beber agua, se da cuenta de que tiene la garganta cortada, perdida escandalosa de sangre, come hierbajos, le persigen unos nativos, hace rafting sin barca, congelación, se arrastra durante millas, come porquerías, se encuentra con una manada de lobos, se arrastra a comer carroña, se incorpora, cojea, le pilla una ventisca, semicongelación, cojea durante millas, está podrido por dentro, le persiguen más nativos, cae por un acantilado, duerme dentro de un caballo a lo Luke Skywalker, anda durante más millas pero ahora sin abrigo, congelación a pecho descubierto, tramo final, llegada triunfal a Fort Culodelmundo a lo Jesucristo el Domingo de Ramos.

Logros
Nada más llegar al campamento de montaña, sale en busca de venganza. Esto es como el que llega a casa de fiesta a las diez de la mañana, se pega un duchazo y sale de mañaneo. Sin un segundo de reposo, El Revenido se echa a la montaña para dar caza a su fugitivo archienemigo.
Al final, tras una penosa persecución andando y una pelea final entre mendigos moribundos, Leo cobra su venganza.

Lo mejor: Ser inmortal.
Lo peor: Muy buen trampero no tienes que ser para que te enganche un oso de 600 kg escondido detrás de unos helechos. 
Conclusión: Tengo muchas horas de "El último superviviente" para saber que, a ese nivel de penurias y fatigas, Hugh Glass hubiese muerto a las primeras de cambio.


jueves, 18 de febrero de 2016

Creed. La leyenda de Rocky



Adonis Johnson Creed, heredero de Apollo Creed y portador único del calzón de las barras y estrellas. Durante el día cumple con el sueño americano, un ciudadano que prospera en su trabajo a jornada completa dentro de una multinacional, ascendiendo directo al éxito empresarial. Pero por las noches se transforma. Adonis entrena. Pero no como tú, que vas dos días por semana a correr en la cinta para hacerte creer a tí mismo que no eres un saco, Adonis se entrena para ser el Campeón del Mundo de Boxeo. Ahí es nada.
Capaz de desdoblar el espacio-tiempo, no tiene problema en salir del curro por la tarde, conducir hasta México (de Los Ángeles a Tijuana hay 3 horas en coche), subirse a un ring para inflarle la cara al paisano de turno y volver a la mañana siguiente, fresco y como un pincel a las 8:00 AM en su puesto de trabajo.

Visto la facilidad con la que despacha a sus adversarios, no tarda en verse en la tesitura de tener que renunciar a su futuro empresarial para dedicarse por completo al boxeo. Si yendo un rato al gym por las noches ya le bastaba para sentar cátedra a base de puñetes, ahora a tiempo completo nos lo podemos imaginar.

Adonis coge el petate y viaja hasta Philadelphia en busca del mejor amigo de su bigotudo padre, Rocky Balboa. Pero el Potro Italiano ya no está para nadie. Lo clásico, Adonis se tiene que ganar la confianza de Rocky para que éste acepte entrenarle. Rápidamente se extiende la noticia: Rocky entrenando al hijo de Apollo Creed. Reclamo publicitario más que suficiente para que el vigente campeón del Mundo de boxeo rete al novato Adonis. ¿Os suena de algo el guión?

Aquí la película ya funciona con el piloto automático. Adonis entrenando y Rocky mirando. Como esta película ya la vimos hace 40 años (bueno, yo la vi hace menos) los guionistas meten unas pocas novedades. La Adrian particular de Adonis no trabaja en una pajarería, ahora es una cantante casi sorda (eso explicaría su forma de cantar). Otro giro del guión es que a Rocky le detectan cáncer, pero de soslayo, porque en unas semanas se recupera.

Pero esto no es más que paja que nos desvía del tema principal, la pelea Adonis Creed vs Ricky Conlan. El final os lo podéis imaginar Adonis con la cara como un mazapán pero con dignidad. Fin. A hacer caja.

Lo mejor: Rocky llevando una botella de Four Roses a la tumba de su cuñado Paulie, en plan Ramones.
Lo peor: Ya apenas hay deportistas de élite que trabajen el bigote. Adonis hace un leve amago, pero queda lejos de los grandes como su padre Apollo Creed, Larry Bird o Abadía.
La leyenda de Abadía: Uno de sus mejores partidos como profesional fue un Compostela - Betis. Marcó el gol de la victoria y fue sustituido con una gran ovación. Horas después se supo que jugó durante 70 minutos con un hueso del pie fracturado. 

jueves, 11 de febrero de 2016

La chica danesa


Einar es un artista danés que vive con su también artista esposa en el Copenhague de principios de siglo. Básicamente se dedican a pintar cuadros y vivir del aire en una casa como un solar, aún así se pueden permitir dejarse ver por las noches de la capital danesa entre la élite artística.
Pero centrémonos en el esposo. Einar Wegener es un dandi que se viste por los pies y se permite el lujo de pintar sin que una mísera gota de óleo manche su blazer. Casado desde hace ya seis años, hace gala de una masculinidad y fogosidad que poco hace prever los sucesos a corto plazo que acontecerán en su vida.

Una soleada mañana de otoño, Einar se contagia de transexualidad. Ayer era un hombre robusto y con planes de vida y hoy es un adicto a los ropajes femeninos.
En un principio no se le da mayor importancia al tema, en gran parte motivado por la pasividad de su mujer. ¿Descubres que tu marido lleva tu camisón de dormir debajo de la ropa? Yo no me lo tomaría tan a la ligera...
Pero Einar y esposa pertenecen al mundo de la farándula y deciden llevar la broma más allá. Gerda (la esposa) anima a Einar a que se vista de mujer y aparezca en público bajo el pseudónimo de Lili Elba. Al principio a Einar le daba un poco de corte pero rápido le coge el ritmo a llevar falda. Lo que antes eran risas, ahora se convierten en dudas cuando a las primeras de cambio Einar se da el palo con otro hombre. Gerda ya se ríe menos.

Aquí la película se vuelve un poco surrealista. Einar ya no es Einar. Ahora es Lili "ManosPalas" Elba y va vestido de mujer las 24 horas, los 7 días. Pasan de ser un matrimonio a ser compañeras de piso. BFF que comparten intimidades, van de compras juntas... Gerda pierde un marido pero gana una amiga. Incluso usa a Lili como modelo en sus pinturas, consiguiendo notables avances dentro del mundo del artisteo.

Pero llega un momento que la situación es insostenible. Gerda no puede vivir con esa mentira que se han construido, y más aún cuando Lili "BragasLocas" Elba se dedica a meterse todas las vergas de Copenhague entre pecho y espalda.
Aquí ya llega el drama de la película. El desconocimiento general de la época, los problemas sociales a los que hace frente, las dudas personales... Total, que tiene que huir. ¿A dónde? A París. Terreno abonado para que Lili "45dePie" Elba se suelte la melena.

Lo mejor: Mítica la excusa ante una infidelidad: "Me ha dado por Detroit pero entre nosotros no hay nada, él simplemente es homosexual y yo transexual" (lo de Detroit es floritura mía).
Lo peor: En esa época, Lili era la única con foto de perfil real en Grindr.
Conclusión: Andad con cuidado, sobre todo vosotros que vais de machitos, que un día os levantáis con tanga.


martes, 12 de enero de 2016

Resumen 2015 (parte 2/2)



Seguimos para bingo.

Magical Girl. Tanto se habló de esta película (del 2014) que fui a un pase especial, con coloquio después con los actores y todo el rollo. Lo único que me quedó claro es que vamos aprendiendo. Pero no a hacer cine, si no a venderlo. Rodamos las mismas mierdas pero las publicitamos a todas horas. Hemos necesitado décadas para entender que un buen marco dignifica cualquier mierda. ¿Os suena 8 apellidos vascos?

Ant-Man. Claro ejemplo de lo que comentaba antes. Una campaña de marketing espectacular para que todos vayamos a ver a uno de los superhéroes más chorras. Tenemos lo que nos merecemos.

Amy. CasadeVino. Pues eso, el documental. Lágrimas y alcohol a partes iguales, mejor que Callejeros. Documental del año.

Mientras seamos jóvenes. Ben Stiller (50) conoce a Adam Driver (30), un jóven con el que revive su juventud perdida. Todo son risas hasta que comienzan los clásicos choques generacionales. Los problemas se agravan cuando el díscolo treintañero se descubre como la persona que realmente es, un codicioso y malvado aprendiz del lado oscuro, Kylo Ren.

Al revés. Una niña está al borde de sufrir un brote psicótico, pero como es de Pixar, nos lo tomamos a risa. Top 5 del año.

El Club. La película perfecta para poner en la clase de religión de un colegio de curas. Es chilena, y en ocasiones no me enteraba ni por donde me pegaba el aire. Me debió pillar en una tarde mística porque también la incluyo en el top del año.

Taxi Teherán. Decir que esta película es lo peor que he visto este año no queda bien. Rebajaría mi nivel intelectual y daría una impresión de no entender las dimensiones culturales y políticas que rodean este film del aclamado y conocidísimo Jafar Panahi. Así que diré que es muy buena, muy amena e interesante. Jafar actúa muy bien y no se le ve nada forzado. Su hija no es para nada la niña más repelente de todo Irán, la trama está muy bien hilada y el ritmo es impecable.

Paranormal Activity. Ghost Dimension. Salgo de ver una película iraní en V.O. y me meto a ver Paranormal Activity 6. Así soy yo.

Regreso al Futuro 3. Llegué 25 años tarde al estreno, pero llegué.

Irrational Man. Woody Allen rueda con el piloto automático puesto.

Black Mass. Película de malotes que me recuerda en ocasiones a "Uno de los nuestros". Vale la pena por ver a Johnny Depp calvorota.

Los Intocables de Eliot Ness. ¿Que esta película no es del 2015? Pues me han timado.

El Clan. Viene a ser como si Antonio Alcántara en versión argentino se convierte en un secuestrador de medio pelo.

Marte (The Martian). Me leí el libro antes y me preguntaba cómo sería capaz Ridley Scott de adaptarla. No puedo ser objetivo, pero hecho en falta más penurias y dramatismo. Matt Damon se lo pasa demasiado bien en Marte. Aquí quedo como un señor diciendo: "Me pareció mejor el libro". Pum, en tu cara.

Slow West. Western hipster. Fassbender friendzone. Hander Morning.

Star Wars VII. Qué mejor que acabar el año con Star Wars en 3D a todo trapo.

Hasta aquí una mínima muestra de lo que nos ha traído el año en pantalla. Faltan muchas, muchísimas, buenas y malas. Pero oye, a una media de 8 €, ya está bien.




viernes, 8 de enero de 2016

Resumen 2015 (parte 1/2)



Acabado 2015, es momento de echar la vista atrás y hacer un repaso del dinero que me he dejado en las salas de cine. Si sois seguidores del blog veréis que no me mato escribiendo, por eso hay mucha morralla que se aprovecha de mi desidia para escapar de Mouth on Fire.
Os dejo más o menos las películas que he visto en cines junto con una breve reseña.

Mr. Turner. Empecé el año a tope de cultura. Biografía de la vida de William Turner, pintor inglés de finales del XXVIII. Turner es un gordo que se zumba a su criada tiñosa. Pinta cuadros y vive del aire. Larguita.

Whiplash. Nunca un chaval tocando la batería me puso tan en tensión. Sin aires de grandeza, de lo mejor del año. Premio 2015 película cultureta. Sale el jefe de Spiderman, el bigotes del Daily Bugle, pero calvo y fuertecito.

Birdman. La ganadora del Oscar mereció una crítica.

The imitation game. El actor que se parece a Kif, de Futurama, inventa una máquina para descifrar wathsapps nazis. Potable y olvidable.

Nightcrawler. A vosotros que estáis enfermos seguro que os gusta. Una de las sorpresas del año, con un Jake Gillenhaal muy grande en el papel de un psicópata metido a reportero de televisión. Esta película cimenta las bases de Telecinco.

Corazones de Acero. Si no leísteis la crítica, aquí os la dejo de nuevo.

El Hobbit, la batalla de los cinco ejércitos. Qué os voy a decir de estas mierdas que no sepáis ya. Aquí os dejo un cuento.

Interstellar. Otra tomadura de pelo que se paseó por Mouth on Fire.

Perdida. De lejos, ésta es la mayor farsa del año. David Fincher rodando un telefilme de la sobremesa de Antena 3. Un matrimonio compuesto por Ben Affleck y una localcoño marean al espectador durante dos horas y media. 

El francotirador. Aquí me quedé a gusto.

Puro Vicio. De verdad, no se ni de qué va esta película. La recuerdo tan enrevesada, tan larga, tan vacía y tan boba, que ni la recuerdo.

La fiesta de despedida. Unos ancianos que se dedican a practicar la eutanasia a compañeros terminales en una residencia de ancianos. No hubo ni un sólo espectador en el cine al que no le sudaron los ojos. A vosotros, que sois una banda de insensibles, os recomiendo mejor la siguiente.

Vengadores. La Era de Ultrón. Esta sí.

Mad Max. Fury Road. Bum, bum y mil muertos. Ojo que me vengo arriba. En ocasiones (dependiendo de mi estado de ánimo) llego a pensar que ha sido lo mejor que he visto en 2015. Ahí lo dejo.

Insidious 3. He de decir que la primera me encantó, por eso cada vez que estrenen una nueva alargando el chicle iré a tirar mi dinero al cine. Si no recuerdo mal es una especie de precuela.

It follows. Con diferencia, la mejor película de miedo del año. Aún así, no se libró de que me echase unas risas.

Ex Machina. Un bebedor asiduo de licores crea robots humanoides casi perfectos. Lo que pasa que no sabe muy bien qué hacer con ellos, por eso se los zumba. Es un poco como la Era de Ultrón pero con cyborgs pibones. No en serio, es una película más que recomendable, pero se las zumba, eso es verdad.


Hasta aquí la primera parte del resumen, que se que os cuesta leer tanto tiempo de seguido.


miércoles, 16 de diciembre de 2015

Los Intocables de Eliot Ness



Voy a lo fácil, juzgar una película de hace casi 30 años con el baremo de hoy día. Pero es que se lo merece. Ya está bien de pasearse tan altivamente por el Olimpo del celuloide. El otro día fui al cine (sí, al cine, a una sesión especial) y me propuse disfrutar de, según una gran parte de público cinéfilo y onanista, una de las obras maestras de la historia del cine. Ojo que vamos.

Chicago, años 30. Época de la Ley Seca. De Niro disfrazado (que no caracterizado) de Al Capone es el puto amo. Vive en un hotel rodeado de su familia de gordos mientras en las calles impera el crimen y la delincuencia derivados de la compra y venta de alpiste de estraperlo. Ha creado un imperio a partir de distribuir orín a todos los locales de la ciudad. Obviamente, el que no pase por el aro, sufrirá la ira de Alphonse Gabriel Capone. 
Hay un tema que me llama bastante la atención. Se trata del brazo ejecutor de Al Capone, el matón que se encarga de aplicar la ley en las calles. Se trata de un personajillo que viste totalmente de blanco. Traje blanco, zapatos blancos, abrigo blanco y sombrero blanco al estilo Don Ciccio. Visto la pasividad de la policía, se trata la indumentaria perfecta para cometer asesinatos y pasar desapercibido.

Parece que Al Capone vive sólo en Chicago. Nadie le molesta ni llama a su puerta para pedir explicaciones. Hasta que aparece Eliot Ness.
Cuenta la historia que Eliot estaba un domingo por la tarde en su casa viendo la tele y de buenas a primeras se levantó y dijo: "Voy a acabar con Al Capone". Así, cuando llegó a la comisaría ese mismo lunes, en lugar de bajarse a desayunar y a leer el Marca, comenzó su búsqueda de incautos para unirse a su lucha contra el crimen.
Hay momentos en los que dudas de si Eliot Ness realmente trabaja en la comisaría de policía. Tiene un despacho, sí, pero nada más. Nadie habla con él, no tiene jefe ni empleados, entra y sale sin que nadie le pregunte... de hecho, para crear su escuadra contra el imperio del bebercio, se tiene que buscar la vida y fichar a tres pobres hombres que no saben donde se meten.

De este modo, el plantel de la liga anti bebidas espirituosas es el siguiente: Kevin Costner (Eliot Ness) a la cabeza. El americano de vida y familia perfecta. Los valors y el seny de aquella época. Sean Connery en el papel de policía del montón a punto de jubilarse. Muchas alabanzas (y hasta un Óscar) se llevó por su interpretación, mezcla de Willy el de mantenimiento de los Simpsons y Popeye. Un jóven Andy García aspirante a policía con cara de pánfilo. Mítica la escena en la que viste un chandital estilo pijama y se le asoman por el cuello los pelos de la espalda. Un contable de Hacienda con gafitas y bajito que pasaba por allí. 

Este ejército de Pancho Villa y cuatro escopetas es todo lo que necesita el Chicago Police Department para acabar de una vez con todas con uno de los mayores mafiosos de la Historia. 

Lo mejor: Andrés Arturo García Menéndez en pijamita.
Lo peor: El "homenaje" a Eisenntein con la escena del carrito de bebé y las escaleras. De lo más lamentable que he visto en mi vida. Aquí no hay discusión. Y lo digo muy en serio, dejando de lado las gracietas y las bromas, da vergüenza ajena.
Conclusión:
-Control de Alcoholemia, sople.
-Pero si eso es su pene.
-Ya, pero así no dará positivo.
-También es verdad.

jueves, 5 de noviembre de 2015

Paranormal Activity: Dimensión fantasma



No me cansaré de repetir lo mismo: El mal se ceba con los tontos. Básicamente éste es el fundamento sobre el cual se cimenta este género cinematográfico. Una banda de desgraciados con un pésimo criterio para detectar el peligro se ven asediados por un mal (un fantasma, un asesino o lo que sea) hasta que, por pura selección natural, acaban siendo exterminados.
En este caso, los protagonistas son de libro. Unos personajes con serios problemas de comprensión de la realidad listos para morir. Cinco infelices que ocultan su falta de personalidad con rasgos variopintos. Un marido friki, una mujer que nunca está en casa, un cuñado con bigote, una rubia tan sexy que no viene a cuento y un cura calvo y poco eficaz. Todos a merced de un malvado espíritu que quiere poseer a la niña del matrimonio.

Yo obviamente ya me he perdido en esta saga, pero sin sufrimientos, la idea sigue perenne. Familia atosigada por ente maligno.
En este caso la maldad personificada en moco negro es el espíritu de un demonio llamado Toby. ¿Toby? Por lo visto Toby sale en las otras películas pero yo obviamente no me acordaba. Estas pelis antes de entrar ya están saliendo. Toby es el amigo de los niños. En su anterior vida repartía caramelos en un furgón y ahora sigue teniéndoles cariño. Otro tema es con los adultos. A lo que vamos, Toby se hace amiguito de la niña pequeña de la casa. Pero mientras juega a las casitas con ella, va haciendo imposible la vida del resto de familiares.

Un dato curioso es que el demonio Toby ya ha dejado la sutileza atrás. Si en otras películas tenía que empezar poco a poco a hacer el mal, en esta ya parece que viene calentito. Se acabaron los preliminares de mover una silla o cerrar una puerta. Toby ya en su primera noche siendo grabado, arrasa. Es triste ver al padre y el hermano (el del bigotín) mirando atentamente la grabación de la primera noche en la que se ve cómo un torrente de moco negro adquiere forma humana mientras sueltan vaguedades como: "¿Que coño es eso? ¿Será un fallo de la cámara?".
¿Un fallo de la cámara? ¿Me lo estás diciendo en serio? ¿Tienes SIDA en los ojos?
Toby tiene el camino abonado.

Lo mejor: Que todos los sustos estén preparados para ver en 3D y verla en normal. Ahí se observa el penoso esfuerzo por intentar dignificar esta película.
Lo peor: Para "innovar" un poco, los guionistas han decidido introducir un par de novedades. Una de ellas es meter un "Túnel del Tiempo" al estilo Poltergeist que une nuestros días con el año 1988. Realmente esto no aporta nada más que confusión y una paradoja temporal.
Conclusión espacio-temporal: Toby, el espíritu, aparece en 2015 pero necesita coger a la niña y viajar por el túnel del tiempo (que está en la habitación de la niña) hasta el año 1988 que es donde toma su forma humana definitiva. ¿Qué hace ahora que está en 1988? ¿Cómo regresa a 2015 si el túnel del tiempo está en una casa que se construyó nueva? ¿Se queda encerrado en un dimensión temporal paralela? ¿Espera sentado 30 años hasta llegar a hoy día y encontrarse con él mismo? ¿Ha descubierto la Quinta Dimensión como Matthew McConaughey en Interstellar? Si ha descubierto la Quinta Dimensión, ¿qué necesidad tiene de usar portales en habitaciones de niños a lo Monstruos S.A?


miércoles, 30 de septiembre de 2015

Gravity


Es difícil entender cómo ha llegado esta gente a orbitar alrededor de la Tierra. El reparto de Gravity, en representación de los grandes intelectuales espaciales, es el siguiente.

#1 Matt Kowalski (George Clooney): Ya sabemos todos cómo es George, con su eterna sonrisa de soslayo y aires de petarlo por donde pasa. Está bien que vayas de sobrado si robas casinos en Las Vegas, si eres Batman o si eres médico de urgencias; pero no si estás en medio de la nada. No tiene sentido, nadie te puede ver. Pero no podemos cambiar a George.

Y es que el amigo Clooney por lo visto vive en el espacio. Anda (flota) como Pedro por su casa. Se ha debido de comprar un adosado en la Luna y ya poco le sorprende a ingravidez cero. Es tal su autosuficiencia que ya ni curra ni nada. Mientras sus compañeros se dedican a arreglar la nave, él se dedica a deambular con su traje autopropulsado. De hecho la NASA ha aceptado su rol y ni le preguntan ni nada. Se limitan a escuchar sus historias y gracietas interestelares.

George Clooney lo revienta. Ni suda ni se pone nervioso. De hecho, su nivel de sobradez le hace ser inmune al miedo ante la muerte. A la deriva, flotando inerte hacia la infinita soledad, desprende una paz impropia de alguien que va a ser engullido por el resto de los tiempos en el espacio exterior. El espectador obviamente no siente pena por su muerte. De hecho, se va tan de sobrado que dudas si se va a morir o es que realmente se va a echar la siesta a la galaxia vecina. George sonríe, nosotros sonreímos. Está en casa.
"Me voy pero vosotros aquí os quedáis, pringaos".

#2 Astronauta aleatorio: Este es un astronauta que sólo sale de espaldas y de lejos. Obviamente está hecho a ordenador para abaratar. Su prematura muerte no pilla por sorpresa a nadie.

#3 Ryan Stone (Sandra Bullock): Es el contrapunto de Yorch (Clooney). Mientras éste era un semidios espacial, Sandra es la becaria en su primer día. Hagamos un resumen del film desde el punto de vista de la señorita Bullock.

Sandra se levanta temprano para ir a limpiar las instalaciones de la NASA en Cabo Cañaveral. Mientras está pasando la mopa en la cabina del cohete espacial, éste despega con ella dentro. Junto a Sandra viajan George Clooney en calzoncillos y un señor hecho a ordenador.
En su primer día en el espacio, Sandra sale con el traje de astronauta a sacar brillo a los paneles de la nave, con tan mala suerte que una lluvia de chatarra espacial mata a su extraño compañero a ordenador y provoca que George Clooney tenga que perder la vida para salvar la de Sandra.

Desde ese momento, los mediocres esfuerzos de nuestra recién diplomada cosmonauta se centran en regresar a la Tierra. También he de decir a su favor que el nivel de infortunios a los que tiene que hacer frente es bastante desproporcionado. Aún así, con desgana y ayuda de los manuales de uso de la NASA, consigue regresar a la Tierra y acudir a su trabajo nocturno como striper en Palm Beach.

Lo mejor: La esperanza que da ver cómo se puede pilotar una nave espacial tirando de instrucciones de uso. Cosmos, allá voy.
Lo peor: Sandra Bullock, con su torpeza, se convierte en la primera cosmonauta capaz de provocar un incendio devastador en la estación espacial internacional a base de darse golpes contra las paredes.
Conclusión: Nadie llora la muerte del astronauta aleatorio hecho a ordenador. Me parece de una insensibilidad tremenda tratarlo como un peatón aleatorio del GTA. Ojalá hubiese muerto Sandra Bullock y que se salvase él. Un poquito de tacto, por favor.


viernes, 31 de julio de 2015

Ant-Man

Ant Man, el Hombre Hormiga, Criticas de cine, Marvel, Película


Tenía grandes expectativas puestas en este pequeño superhéroe. El Hombre Hormiga significaba un esfuerzo por parte de Marvel para plantear algo distinto. Aún así, a pesar de toda la ilusión, de la gran campaña de marketing y del gran potencial, yo sabía, aunque no quería reconocer, que Ant-Man iba a ser el mismo rollo de siempre.

Marvel está acomodado. Ha hecho un amago de cambio pero pronto ha reculado. Pero la culpa no es suya, ¿para qué innovar si aquí lo que nos mola es ver el poderoso y torneado brazo de Hulk dando hostias? Aquí el problema lo tiene el público.
Así es, con cada película nueva, nos defraudamos a nosotros y a la vez matamos un poquito a Marvel. Y lo peor es que no nos damos cuenta. Esto es como beber todos los días leche porque nos gusta mucho. Al principio todos contentos; nosotros tenemos lo que queremos y el granjero feliz porque obtiene beneficio. Pero si no paramos, llegará un momento en que la vaca reviente mientras a nosotros nos sale la leche por las orejas. Y todavía señalaremos al granjero por haber matado a la vaca. Lo que sea con tal de no reconocer que éramos unos drogodependientes lácteos.

Y es que manda huevos que después de X-Men, Spiderman, Daredevil, Hulk, Elektra, Los Cuatro Fantásticos, Iron Man, Wolverine, Thor, Capitán América y los Guardianes de la Galaxia, salgamos de ver los Vengadores y digamos: "No está mal... más o menos lo mismo de siempre pero está entretenida". ¿De verdad? ¿Más o menos lo mismo de siempre? ¿Cuánto más tenemos que beber para explotar?

Pero el colmo no es eso. Lo que ya es la hostia es salir de ver Ant-Man y decir: "Se les ha ido la olla, es demasiado parodia". ¿Véis como nos merecemos lo peor? Que no os extrañe que nos caguen en la boca todos los días (soy un poeta).
Si lo que queremos ver es a Tony Stark haciendo chascarrillos mientras fantaseamos con dejar de ser unos jodidos frikis y poder lucir su perillita de panoja, pues perfecto, pero no exijamos más porque no lo merecemos. Ahora, a hacer tiempo encerrados a oscuras en la habitación viendo porno delante del ordenador hasta que estrenen Vengadores: Infinity War.

Ant-Man ha hecho una leve intentona. Un amaguillo de hacernos olvidar la eterna pesadumbre del Capitán América. Pero claro, que si el malo no está a la altura, que si los secundarios son muy cómicos, que si hay una historia familiar de fondo (por muy mierda que sea), que si el protagonista no es serio... pues nada, a volver a Asgard. Un soplo de aire fresco que se va para no volver. Pero es que hay que tener amplitud de miras para apreciar lo bueno.

Lo mejor: Siempre he sido fan de "Atom", un superhéroe de DC, que podía reducirse hasta el tamaño de un átomo. Para mí es imparable. Meterme por la nariz de alguien para, una vez dentro, expandirme sería un sueño. El Hombre Hormiga ha sido lo más cercano que he podido ver hasta la fecha en un cine.
Lo peor: En mi infinito enfado, no he hablado nada de la película. No os engañéis, es esperanzadora pero sigue siendo la misma gañanería. Ant-Man es un parguela, un delincuente elegido por Michael Douglas para llenar el vacío del hijo que nunca tuvo. En un acto de insensata confianza le da el traje de Hormiga para que salve al mundo. Obviamente Ant-Man es bueno y hace lo que le dice Michael Douglas. Un Michael Douglas que sale mucho en la peli, debe ser que le han tenido que pagar bien y había que amortizar. Ant-Man lo hace todo bien y se gana la confianza de su hija, su ex-mujer y el nuevo marido de ésta, el protagonista de "Rompe, Ralph". 
Conclusión: El que maneja aquí es Michael Douglas, que tiene un WhisperXL con el que da órdenes a las hormigas.